Cuando tienes muchos productos, buscarlos uno por uno al momento de cobrar es una pérdida de tiempo y el cliente se impacienta. Las categorías son como las gavetas de tu negocio: cada cosa en su sitio, todo a la mano.
Paso 1 — Crea tus categorías
En la sección de productos busca la opción de categorías. Crea las que tengan sentido para tu negocio. No necesitas muchas: con 5 o 10 bien pensadas es más que suficiente. Ponles nombres claros, como los dirías tú.
Paso 2 — Asígnale una categoría a cada producto
Cuando agregas o editas un producto, ahí mismo eliges su categoría. Si estás cargando tu inventario por primera vez, ve poniéndola sobre la marcha; te toma un segundo y te ahorra mucho después. Mira cómo agregar productos si todavía no lo has hecho.
📷 Captura sugerida: la lista de productos filtrada por una categoría.
Paso 3 — Aprovéchalas al cobrar
Cuando estés cobrando, en lugar de buscar entre toda la lista, tocas la categoría y ves solo lo de esa gaveta. Encuentras el producto en segundos. Así de fácil son los tres toques para cobrar.
Ejemplos según tu rubro
Para que agarres la idea, así podrían quedar las categorías según tu negocio:
- Bodega o abasto: Bebidas, Charcutería, Limpieza, Víveres, Golosinas.
- Panadería: Pan, Pastelería, Café, Charcutería, Refrescos.
- Peluquería o barbería: Cortes, Tintes, Tratamientos, Productos.
- Ferretería: Herramientas, Tornillería, Eléctrico, Pinturas, Plomería.
No hay una forma "correcta". La buena categoría es la que te hace sentido a ti.
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